Última semana de impartición de clases (3-5 marzo)

La semana pasada fue la última de impartición de clases para mí y mis compañeros, a partir de entonces ya sólo restarían las sesiones de evaluación, que tendrán lugar el próximo día 12 de marzo para todos los cursos a los que hemos asistido.
El temario estaba ya prácticamente terminado, y a penas faltaban tres o cuatro epígrafes de la Alemania Nazi por tratar en clase, así que esos puntos fueron tratados en la sesión del lunes 3 de marzo, para ello recurrí a una presentación en power point muy llamativa visualmente para asentar los conocimientos de conceptos que ya se habían ido adelantando en sesiones anteriores, pero que ahora se estudiaban en más profundidad: antisemitismo, autarquía, totalitarismo, etc. Empleé a los propios alumnos para ejemplificar algunos de estos conceptos con el objetivo de que los interiorizasen mejor, y la participación pareció tener éxito.
El martes 4 de marzo lo dedicamos a hacer un nuevo repaso de lo aprendido, pero esta vez incluyendo el temario completo y no únicamente Italia como hiciéramos en una sesión anterior. En esta ocasión volvimos a usar la técnica del concurso a la que ya habíamos recurrido, pero hicimos algunos cambios para adecuarlo a las necesidades: si la vez anterior fui yo quien planteó una serie de preguntas tipo test, en esta ocasión pedí a los alumnos y alumnas que se reunieran en grupos de entre 5 y 6 personas y que fueran ellos mismos quienes planteasen 4 preguntas cortas a la manera en que se podría hacer en el examen.
Me gustaría hacer un inciso en este punto, ya que, quedó demostrado que el alumnado en general planteaba preguntas mucho más complicadas que las que se les plantean a ellos en los exámenes escritos.
Hubo mucha competitividad, pero la actitud en general fue bastante buena. Quedó bastante en relieve quiénes tenían más interés, quiénes habían empezado ya a estudiar el tema, y en general quedé bastante satisfecho con los resultados. Uno de los grupos llegó incluso a elegir como portavoz (que tenía que enfrentarse él solo a algunas de las preguntas) a uno de los alumnos que peores resultados había venido dando, pero que, como comentaremos en una próxima entrada, ha mejorado muchísimo.
Finalmente, el día 5 de marzo fue el último día en que yo les impartía clase, por lo que quise cerrar el tema con una serie de conclusiones y con una pequeña despedida, aunque para ello, por motivos de calendario, tuve que esperar hasta la mitad de la sesión más o menos, pues el profesor debía entregarles los exámenes del tema anterior corregidos y comentarles las notas de asistencia y trabajo personal con las que se evaluaría su trabajo trimestral. También esto fue interesante, pues pude ver las reacciones de los alumnos, comprobar su rendimiento normal, etc. 
Cuando el profesor hubo terminado de hacer estos comentarios, salió de la clase y comencé yo mi explicación. En esta ocasión, ya que se trataba de una despedida, quise que las reflexiones finales, aunque vinculadas al tema que habíamos estudiado, les sirviesen a ellos de cara al futuro así que las centré en dos puntos: la manipulación por medio del terror y del miedo, alrededor de lo cual les hablé de la importancia de no vivir con miedo como ciudadanos y como personas, a no temer al futuro ni a lo extraño; el segundo punto fue alrededor del "error" cometido por las sociedades del momento de confiar sus sueños y esperanzas en una persona "ajena" a los intereses de la totalidad de la población. En este sentido les hablé de la importancia de ser uno mismo el que "luche" día a día por sus sueños y por alcanzar sus metas personales, y no esperar a que otro lo haga por ellos. Al final hablé, en la línea de lo anterior de la importancia de la responsabilidad personal y la constancia. La idea era que la clase les sirviera como una reflexión en torno al tema, pero también para plantearse una serie de puntos que se presentan en las mismas competencias básicas: ciudadanía, autonomía, trabajo personal, etc.
Mis palabras parecieron llegar a algunos alumnos y alumnas, que, días después aún me sieguen enviando mensajes de agradecimiento, y esto sin duda es algo que me ha motivado muchísimo.
A continuación les ofrecí unos dulces que había comprado para ellos, y nos despedimos con una fotografía de grupo:


No hay comentarios:

Publicar un comentario