Sesiones de evaluación

Esta tarde se han celebrado las sesiones de evaluación de los dos cursos a los que mi compañero y yo impartíamos clase, y ha resultado ser una experiencia bastante interesante. Cada sesión debía durar una hora aproximadamente, aunque, como era de prever, ambas se han extendido más de lo planificado.
En estas sesiones, los encargados de dirigir las sesiones han sido los tutores de cada uno de los grupos, en presencia del jefe de estudios y del conjunto de profesores que imparten clase en cada uno de ellos. Al inicio de ambas, el tutor ha hecho una valoración general del grupo basada en contactos previos con el alumnado, las familias y el profesorado. En el caso del grupo B de bachillerato, el tutor había pasado además una encuesta en la que se pedía a los alumnos y alumnas que respondiesen algunas cuestiones relacionadas con sus dificultades, el ambiente de la clase, posibles propuestas de mejora y se les invitaba a realizar una autocrítica. Ha sido curioso ver cómo en este tipo de consultas, el alumnado es mucho más crítico (y autocrítico) de lo que cabría esperar.
A continuación se ha pasado a analizar cada uno de los casos, pero lo cierto es que apenas ha habido debate ni cambios en las notas iniciales, ya que todos los profesores parecían estar bastante de acuerdo. Sí se han hecho algunos comentarios en relación a algunos casos concretos de los que ha tomado nota el tutor de cada grupo para transmitirlos, bien al propio alumno o alumna, como a su familia en caso de que fuera necesario.

Me voy a centrar a continuación en el caso del grupo C, al que yo he impartido mis clases. Y para ello quiero partir de unas estadísticas elaboradas con los datos facilitados por el tutor del grupo, el profesor Calero Morcuende:


1ª EVALUACIÓN
2ª EVALUACIÓN
Aprueban todo
11 (30’5%)
8 (22%)
Suspenden 1 ó 2
8 (22%)
9 (25%)
Suspenden 3 ó 4
7 (19’5%)
7 (19’5%)
Suspenden 5 ó más
10 (28%)
12 (35%)

Ya sólo con la mera observación de esta tabla se puede ver que el conjunto del grupo ha empeorado con respecto a la evaluación anterior. Según he podido comprobar esto se debe en parte al momento del curso en que nos encontramos: muchos profesores quieren que los alumnos no se confíen de cara al tercer trimestre, y es por este motivo por el que han decidido suspender a alumnos que tenían como dudosos ya en la primera evaluación o que habían bajado de forma considerable su rendimiento. En otros casos se ha debido a los temas tratados en cada materia, como es el caso de filosofía, donde hemos podido ver que, al tratarse del tema de lógica, los resultados han bajado muchísimo con respecto al trimestre anterior en estos cursos de Humanidades y Ciencias Sociales.

% DE SUSPENSOS POR ASIGNATURA
AT
CL1
CMC
ECO
EF
FC
FR3
GR
HC
IC1
MCS
NL1
PSI
REL
VL1
53’5%
50%
2’5%
44%
30’5%
58%
13%
50%
33%
33%
38’5%
33%
69%
0%
23%

Es justo señalar que la queja de los docentes no se centraba tanto en el rendimiento o en las capacidades del alumnado, sino que eran muchas las voces de profesores que pedían más participación y motivación por parte del alumnado. La gran conclusión para este curso ha sido la generalización de una cierta pasividad, mientras que en el grupo B sí se hablaba de una cierta falta de trabajo y de hábito de estudio por parte del alumnado.
Mención aparte merecen ocho casos particulares que se han señalado como alumnos y alumnas con un alto grado de peligro de fracaso escolar con los que no se han querido hacer comentarios en esta sesión, pues sus problemas ya habían sido tratados en una reunión previa a la que haremos mención en otra entrada en la que analizaremos estos casos. Se ha centrado la atención en aquellos casos que en la actualidad suspenden bastantes asignaturas pero que tienen potencial para sacar el bachillerato adelante; puesto que esos otros alumnos suponían un freno para sus compañeros y compañeras si se dedicaba demasiado tiempo a su atención. 

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