El valor didáctico de las ideas preconcebidas

Aunque ya comentamos algo con respecto a esto en la entrada sobre cine y la imagen que se ofrece al público acerca de la vida de la Prehistoria con películas como Los Picapiedra. Me gustaría regresar al tema de los prejuicios y las ideas preconcebidas, acertadas o no, que se tienen sobre la Prehistoria, y especialmente sobre la primera etapa, el Paleolítico.
Y es que a menudo tendemos a despreciar este tipo de ideas, tales como el hecho de que hombres y dinosaurios convivieran, que no fueran capaces de comunicarse por medio de un lenguaje y demás ideas que, ciertamente, distorsionan la realidad histórica. Sin embargo, un buen análisis de estas puede llegar a ser un recurso didáctico especialmente valioso.
Quiero decir con esto que no debe ser la prioridad del profesor desde un primer momento la de eliminar de las mentes de los estudiantes este tipo de prejuicios, sino permitirles expresarlas, que argumenten esos juicios, incluso que hagan referencias a películas, series, libros… todo ello desarrollará tanto la habilidad comunicativa, como su capacidad para analizar datos y evaluar su realidad con argumentos. Probablemente serán los propios razonamientos que el alumno haga a nivel individual, o a nivel grupal por medio de un debate espontáneo los que saquen a los estudiantes de estos errores, sin necesidad si quiera que intervenga el docente. Sin embargo, siempre se hará necesaria una serie de matizaciones, o incluso la corrección de algunos de esos errores.

De forma que mi propuesta no pasa por luchar frontalmente contra estas ideas preconcebidas, sino incorporarlas y “jugar” con ellas para que sirvan en el proceso de aprendizaje, no sólo para aprender determinados aspectos de la materia, sino para aprender a desarrollar capacidades que vayan más allá de lo meramente histórico.

Una buena forma de aplicar esta actividad tendría relación con otra actividad que exponemos en una entrada sobre cine y errores históricos.