Pinturas rupestres en el aula (1): Actividad "Pintando en clase"

A menudo asociamos las manualidades y la expresión artística con la asignatura de plástica o con niveles de educación infantil y primaria, sin embargo, la estimulación creativa presenta muchas ventajas a la hora de trabajar con estudiantes de secundaria, y en este sentido, proponemos una actividad que puede ser de gran utilidad también para trasladar al aula algunos conceptos acerca de las primeras manifestaciones artísticas del ser humano: la pintura.

Cueva de Lascaux (Francia)

La actividad podría comenzar de una forma un tanto peculiar: proyectando imágenes a los estudiantes que les son muy familiares, tales como graffitis callejeros de su propia ciudad, algunas pinturas murales, y poco a poco remontándose en el tiempo para que los alumnos y alumnas establezcan ciertos paralelismos entre esas imágenes más cercanas, y las que se proyectarán finalmente, relativas a pinturas rupestres paleolíticas.
Una vez realizado este "viaje en el tiempo", se podrían lanzar varias preguntas al aire para trabajar individualmente o en equipo estableciendo un pequeño debate: ¿qué se ve en las imágenes? ¿qué quieren representar? ¿cuál era la intencionalidad de sus pintores? El docente puede ir dirigiendo el debate hasta cerrar el contenido teórico: características, creencias, teorías, etc. 
Cuando se haya cerrado este apartado con el que quedará cubierta la parte teórica del tema, se pasará a una entretenida actividad práctica que pondrá al alumnado en contacto directo con las técnicas y materiales empleados por aquellos primeros artistas:


La actividad es realmente sencilla pero de mucha utilidad, pues ¿qué mejor que hacerlo uno mismo para aprender cómo pintaban los seres humanos en la Prehistoria? El soporte empleado puede ser una piedra o un pliego de papel continuo de color marrón/ocre. Los materiales empleados serán pinturas y un aerógrafo que se fabricará en el aula, tal y como se explica en este tutorial (al final se puede ver un vídeo en el que dos alumnas explican el funcionamiento). Una vez preparado todo lo necesario ya sólo restará la ejecución de la obra artística, en este caso, quizás lo más interesante para aplicar el aerógrafo fabricado y ajustarse a la realidad, podríamos recurrir a la estampación de manos que tan común es en las cuevas paleolíticas.
En virtud del tiempo de que dispongamos para la realización de la actividad, los alumnos también podrán fabricar sus propias pinturas mediante el machacado de carboncillos y arcillas que se mezclarán con aceite y agua. Pero en caso de no disponer de tiempo, se puede realizar con pinturas acrílicas blanca, roja y negra.
La actividad se podría cerrar retomando el debate para que los estudiantes extraigan sus propias conclusiones tras haberse puesto en la piel de un pintor prehistórico.