Escultura prehistórica

Quizás una de las cosas más difíciles de transmitir en el aula en relación a la Prehistoria es el mundo de las creencias, tan distintas a las nuestras y tan difusas en la mente de los jóvenes estudiantes. Sin embargo, una buena forma de hacerlo es a través de la escultura prehistórica, que nos puede ayudar a introducir conceptos abstractos de una forma muy visual:

Venus de LespugueEl mejor ejemplo es, sin duda, el de las denominadas venus, pequeñas estatuillas que representan figuras femeninas con atributos exagerados, el fenómeno que científicamente se denomina esteatopigia, pero que resulta sumamente complejo para alumnos del primer curso de la ESO. Los rasgos de estas pequeñas obras de arte pueden darnos pie para hablar del culto a la fertilidad que se piensa que profesaban aquellos primeros hombres.  Probablemente el mejor ejemplo es el de la conocida Venus de Willendorf, aunque encontramos otros tan interesantes y didácticos como la Venus de Lespugue (a la derecha) o la Venus de Dolní Vèstonice.

Por otra parte, para hablar de un culto naturalista, podríamos recurrir a la misma estrategia, pero esta vez con los conocidos bastones de mando, relieves y grabados realizados sobre diversos materiales, destacando las astas y cornamentas de mamíferos y que suelen representar a animales con un significado especial. Muy interesantes resultan, en este sentido, los hallados en la cueva de La Madeleine. 


Bastón de mando

Finalmente, también resulta interesante incluir imágenes de grabados y relieves que también presentan motivos femeninos vinculados a la fertilidad (por ejemplo, la Venus de Laussel) y naturalistas, con fauna de toda clase (como el bisonte tallado de la cueva La Madeleine).